Marbella, 27 de Septiembre de 2026
MEDIA MARATÓN: 112
CUANDO EL CUERPO DICE NO
PERO LAS PIERNAS
DICEN MARBELLA
RESFRIADO, PERO NO RENDIDO
UNA DE MIS MEDIAS MAS DURAS
La noche es cerrada cuando me dirijo al modélico Parque del Mediterraneo, sin duda un lugar excepcional para recoger el dorsal y posteriormente ser el lugar de meta.
Veo la maquinaria en silla de ruedas de mi amigo Trujillo, lo saludo y sin colas recojo mi numero 186. Vuelvo al coche a soltar lastre y a la vuelta me encuentro con Jose Costa, Rafa, el cuñado de Rafa y su prima con quien compartirá carrera.
Me voy al Paseo maritimo para vivir junto a mi Mar Mediterraneo y una Luna Llena en lo más alto del cielo de forma cautivadora. Poco a poco se acerca la hora del pistoletazo.
Estoy resfriado desde el Miércoles pasado. Sé que será una rémora, pero mis piernas quieren correr. Y Marbella me espera.
La previa bajo el arco de bienvenida marbellí es la preliminar para vivir la Milla de Oro y el corazón de la Jet-Set. Departo con mis compañeros y son las 9.00AM ha llegado el momento.
3500 runners de multitud de paises de todo el mundo abarrotan una salida espectacular. Me siento muy fuerte mentalmente, aunque resfriado. Estoy en una parrilla única. Los guiris dominan el pelotón.
Salgo cauto esperando acontecimientos.....la salida es muy complicada por la Avenida Severo Ochoa. Muchísima gente. El acceso al Paseo Marítimo es dificil. Está todo abarrotado de runners. Se avanza con dificultad. Veo el Faro de Marbella y a la altura del km. 4 llegando al albero se vá aclarando la carrera.
La tierra levantada por lo que me preceden molesta algo y encima resfriado. Voy soltando la infección y entiendo que será una media complicada.
Llegado la km. 6 el recorrido cambia de años anteriores. Me acuerdo de hace muchos años cuando se salía por una fuerte subida camino de la nacional para coger asfalto. Esta vez cruzamos la nueva residencia de la Tercera edad, en subida para cruzarla por el centro y acceder al asfalto. Es el km. 10 con un tiempo de 57m 20s. voy bien de ritmo, y es el momento de buscar cadencia crucero.
Recuerdos de antaño hasta llegar a Puerto Banús por el asfalto mítico marbellí. Entro por la puerta grande de un lugar único.
El paso por los espigones es de otro mundo, como siempre. Ver La Concha en todo lo alto y la zona del Puerto deportivo es seguramente el momento mas idílico de un runner. Es el km 11
Cuando salgo, el cuerpo no activa mi ritmo. La calor comienza a dilapidar. Resfriado las piernas no trabajan bien. Voy a sufrir y la mente comienza a saberlo.
Sabia lo que me esperaba, pero este año vá a ser peor. Rafa y su prima me adelantan. Intento seguirlos, pero la calor me dice que no. Mal, voy pensando. Es el km. 13
Comienza un sufrimiento entre el resfriado que llevaba encima y una calor mortal de frente. Solo quedaba avanzar kilometro a kilometro, esperando mejorar. Tiro de geles y me ayudan, aunque no lo suficiente. Los kilometros pasan por la Milla de Oro y solo me salva la visión maravillosa de mi Mar Mediterraneo.
Cuando llego al albero, sé que me faltan 4 kilometros a meta. Avanzo a duras penas. Guadix, resfriado y muchisima calor un coctel que me acerca a meta más mal que bien.
Las piernas dicen que Marbella es mía en un cruento final. Muy duro. Accedo a la escalinata final de madera en fuerte subida y veo el arco de meta. Me santiguo. Ha sido muy duro pero lo he vuelto a conseguir y esta vez muy tocado. He vivido una Media Maratón de las que se sufren y a eso le doy mas valor. Muchisimo valor. Cuando recojo mi medalla entiendo que me lo trabajado.
El punto y final a Marbella ha sido en la Playa de El Cable disfrutando probablemente del último día de playa del año.
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