No soy más que un aprendiz de buena persona y un corredor esforzado. Por cada corredor que recorre el mundo participando en MARATÓN, Media Maraton o Trail, hay miles que corren por el gusto de escuchar las hojas y la lluvia y que esperan que llegue el día en que les resulte todo tan fácil como a un pájaro volar. Para ellos el deporte no es una prueba, sino una terapia; no es un desafio, sino una recompensa; no una pregunta, sino una respuesta.
Un amanecer pletórico. Son las 7.00AM y en un coche abarrotado donde hay ESPERANZA, VICTOR......ia, Ayanin y Antonia y la "araña negra" completan el clan camino de la estación de El Chorro donde nos espera un desayuno reponedor y en tranquilidad esperamos al resto de compis para salir a la hora pactada 9.00AM
Huma fué mi primer gran reto. Estaba sintiendo fuerte. El grupo es de calidad, muchos conocidos y muchos nuevos y acoplarlos es el objetivo. Recordaba en el mismo lugar de hace un año mi encuentro con ellos. Extasis en la salida. De nuevo un reto demoledor presente y que hay que disfrutarlo al máximo.
Este año llevamos a un experto senderista que nos va a guiar la ruta por distinta ruta a la del año pasado y comenzamos de principio a subir por un sendero con bastante desnivel y vistas increibles con la pared del Chorro que impresiona. Rapidamente accedemos a los carriles direccion escaleras arabes que nos ponen a prueba. Duro escenario para calentar motores. El grupo sube con intensidad. Excelente. Que disfrute.
Llegamos al primer punto crucial. Nos miramos, dejamos sellado el momento y comenzamos a subir las míticas escaleras arabes y esas vistas impresionantes abajo de lo recorrido. Poco a poco vamos cogiendo altura en progresión y sorteamos sus 256 escaleras labradas en roca para acceder a la explanada del Cortijo Can Pedrero. Sierra Huma a la vista.
Este año modificamos recorrido y en vez de ir por la arboleda, más fácil, vamos directo al paso Huma en dura ascención. La calor comienza a dilapidar y el desnivel importante ayuda. Ya no hay respiro.
Trás esta zona comienza una de las partes mas complejas: El paso Huma. Subiremos por el lateral de la montaña superando mucho desnivel en poca distancia. Una subida compleja por la dificultad del terreno llena de enormes piedras muy heterogeneas y palmito. Nos remata una zona de cadenas, disfrutada aunque hay que trabajar y bastante en esta zona.
Superada la subida el terreno se vuelve muy pedregoso y con sol de justicia vamos subiendo, poco a poco, con pausa, pero sin detener nuestro andar. Continuamos hasta llegar a una baliza de madera en el que giramos a la derecha camino de la cumbre. En este tramo disfrutamos de una enorme cantidad de buitres sobrevolandonos muy cerca. Un espectaculo.
Creo que nunca he visto tantos buitres juntos, aunque es muy probable que se debiera a que tienen sus nidos en el Tajo del Estudiante, hacia donde nos desviamos para alcanzar la cima.
El sendero se pierde rapidamente y la subida para subir a la cumbre se hace muy dura, pero merece la pena hacer este rodeo.
Finalmente llegamos a una meseta donde se vislumbra el Vértice Geodésico Pico Huma. Lo he vuelto a conseguir. Los dos grandes enemigos: la calor y la fuerte pendiente han sido de nuevo batidos. Eclosión !!
El punto álgido es dirigirnos hacia el Púlpito del Estudiante y dejar sellada nuestra presencia en uno de los lugares mas maravillosos que se pueden ver en la provincia de Málaga. Todo el grupo unido disfrutando de un dia excelente y de unos momentos que recordaremos siempre. Extasis al máximo nivel.
Una vez acabada la fiesta en el púlpito comienza la cansada bajada con una dificultad extrema en la que hay que poner los cinco sentidos al acecho. Llegamos de nuevo al pedregal y solo hay que hincar los pies en las piedras para ir bajando del modo mas seguro y minimizar el riesgo en la fuerte pendiente.
Una vez ya en el sendero llegamos a una preciosa arboleda en carriles que vamos disfrutando, algo cansados, y con paciencia vamos terminando los últimos kilometros que nos llevan de nuevo a la estación del Chorro y finalizar por segunda vez esta cumbre que es imprescindible.
El tercer tiempo en el Chorro para tomar el refrigerio oportuno, todos juntos, pone el broche de oro, a otra jornada épica y gozada. Lo que digo éxtasis.
Comenzamos la ruta en nuestro Miércoles senderista desde el Hotel Humaina para dirigirnos al carril principal y tomar el desvio en el km. 2 adentrandonos en el corazón de los Montes de Málaga dirección a la Venta el Detalle km 5. A partir de aqui cogemos un carril a la derechay continúamos hasta la bifurcación del camino dónde de nuevo tienes que tomar la senda de la derecha hasta llegar a una furgoneta abandonada en la cual hay una pintada que dice «PROHIBIDO EL PASO».
Seguimos la senda que sube por la derecha bordeando una propiedad privada que debemos respetar en todo momento.
A partir de aquí ya estamos en el camino, debemos seguir la senda hasta llegar a una torre de radio abandonada donde debes tener cuidado ya que uno de los vientos de la antena cruza la senda a la altura de la cabeza.
El camino pica hacia arriba y nos encontraremos con señalización que nos indica que estamos en un Parque Natural, también nos encontraremos con varios totems de piedra que nos indicarán que vamos en la dirección correcta.
Tras caminar aproximadamente 1200 metros y haber subido una altitud acumulada de unos 90 metros llegaremos al Mirador de la Unidad.
Total del recorrido Hotel Humaina-Venta El detalle-Cerro Matanza 7 km. mas la vuelta hace un total de 14 kms. en una ruta realmente fantástica.
Pues la carrera popular de Estepona se ha fastidiado. Un fallo en el ordenador de a bordo de mi coche me impide acudir debido a que pudiera haber una averia mayor y no habia ningún motivo de peso para arriesgar y tener problemas mayores sin ninguna necesidad.
Pues recorrido mañanero, junto a mi mujer y unos amigos para hacer 15 kilometros por el Paseo Marítimo de Málaga y al menos ese "ansia viva" de no ir a Estepona lo pude calmar.
Pero me faltaba algo. Necesitaba forzar y realizar un buen entreno y decidí hace una Media Maratón al estilo ca.co, que es lo mismo que caminar y correr. Es un buen entreno y me pareció oportuno completarlo. La verdad ha estado bastante bien el ir haciendolo 1 km. corriendo y otro andando hasta 21.
Pues sumando la doble sesión de hoy dá un total de 36 kilometros, que la verdad hacía muchisimo tiempo que no realizaba en entrenos y me deja muy satisfecho.
Y para terminar la jornada pues me voy al peso a ver el estado y sorpresa!!!! jamás había llegado a 75 kgs. justos en mi vida, por lo que el trabajo en comida y entrenamientos están haciendo el efecto adecuado. Fenomenal.
Viajar a Nerja es unirse a Dios, es estar en el lugar mas maravilloso que pueda existir. Son las 7.00AM y sentir ese frescor mañanero camino de la Playa de Burriana es único.
Nerja duerme. Pasear por esas calles tan típicas para volver al Balcón de Europa es de escalofrío. Estar en soledad en tan mágico monumento aporta mucha vida. Y es lo que necesito. Paz.
Un desayuno malagueño y dirigirme a la nueva salida, por la pandemia, el estadio López Cuenca, me deja conocer la magia del Club Nerja de Atletismo. Multitud de chavaleria con sus camisetas celestes me adentran en el corazón del atletismo. Correr en calentamiento por ese tartán donde corren los ases me hacen ser un enano. Pero no lo soy. O eso creo.
El nuevo escenario de salida, con mascarilla, por protocolo Covid, y en tartán hacen que mis zapatillas rujan de ansiedad. La marea celeste vuela y es imposible seguirlos. Me quedo con el resto del grupo que rapidamente están diferenciados.
Continua la bajada buscando al sentimiento interior del nucleo urbano de Nerja y disfrutar de todas esas callejuelas tan evocadoras a fuerte ritmo me dejan el aliento aprisionado. Ir por debajo de 5 minutos hasta el km. 4 justo cuando veo el barco mas universal. Chanquete nos espera. Nos ve. Yo miro. Lo saludo.
Que recuerdos en momentos. Verano Azul y mi juventud unidas.
Podia predecir que tanta alegría podia tener algún daño colateral. Y así fue. La llegada a la Playa del Playazo con fuerte aire de poniente obliga a poner reductora y a sufrir. Un enemigo inesperado. Mi mirada a ese mar azul me hace pasar tres kilometros algo duros.
Y pensaba que quedaba lo peor al acceder a la nacional 340 en subida pertinaz hasta meta. De principio voy cogiendo ritmo, ayudando a quien puedo, y con mi sorpresa voy subiendo lentamente a la perfección y a más. Creo que ha sido la mejor subida nerjeña desde que asisto. Disfruto. Mucho. El entramado de mi telaraña hace que mi ritmo sea perfecto y subir los últimos 4 kms. para llegar a meta con un tiempo que no esperaba, ni de lejos. La motivación del entorno hace el resto.
Voy pletórico y cuando veo ese arco de meta recuerdo mi trabajo diario de entrenos. Todo ha merecido y merece la pena. Vuelvo a estar dentro del planeta running. Me emociono y mucho. La última vez que estuve llevaba la pesadilla de mi doble esguince y no pude saborear tan mágicos momentos. Hoy si. La Araña Negra, ha vuelto a competición. Todo en memoria de mi madre.
Gracias a la vida por sentir tan maravillosos kilometros de vida.
El punto y final en la Playa de Burriana, donde es una obligación acudir para poner punto y final al verano es algo que año tras año hay que firmar. Sin duda volveré hasta que las fuerzas no me acompañen.
Jamás pude imaginar que desde un 3 de Marzo de 2019, volviera a completar mi distancia preferida. Una lesión grave por inoportuna y una pandemia mundial que se ha convertido en una pesadilla han sido los motores de mi lejania del circuito running.
He vuelto con ilusión de novato. Es una nueva etapa con rémora de inactividad obligada que poco a poco hay que ir limando. Y en ello estoy. Ha vuelto la leyenda. Ha vuelto Manuelelcorredor y sin duda en uno de los mejores sitios, en lo toboganes letales de unos melocotones sabrosos y muy queridos por mi.
Son las 6.30AM de una mañana maravillosa. La temperatura baja ostensiblemente a la altura de Loja, 10 grados, y poco a poco el amanecer nos acompaña dirección al Puerto de la Mora, para ir apreciando con lentitud la belleza de esas casas cuevas que adornan los aledaños de Guadix. He vuelto a la ciudad prohibida la mas monumental de la Provincia de Granada.
Un desayuno reparador y me encuentro de nuevo entre atletas, el ambiente no es el de antaño. Las limitaciones covid todavia existentes hacen mella. La salida se produce en oleadas de 20 corredores. Algo descafeinado.
Mi garmin estalla y comienzo con una ilusión, como si fuera mi primera carrera. Deseo disfrutar. Sentir. No deseo nada más, en estos momentos. Miro a todos lados, por fin, estoy en competición. Ha sido durísimo. Muy duro. Pero aqui estoy......
La salida de Guadix es dura. Practicamente 3 kms. en subida, por lo que hay que controlar y mucho. Subo bien, me siento bien, voy mirando el entorno. Precioso. Las casas cuevas imponen y mucho.
Una vez llegado al km. 3 comienza la bajada hacia la carretera principal. Sigo controlando sin apretar demasiado. Sabia lo que me esperaba.
en el km. 5 está el primer avituallamiento y comienza una recta de cuatro kilometros dirección Purullena, donde se encuentra la tremenda subida de 800 mts. que me ponen a prueba. Pongo reductora y a subir con paciencia y ritmo consensuado. Perfecto.
Es el km 9. y todo a la perfección.
A partir de aqui tenue bajada dirección a El Bejarín y disfruto estos kilometros como los mejores de la carrera. km. 13
Hago estos kilometros a buen ritmo. La subida de acceso a Benalúa es dura. Utilizo mi primer gel. Dá comienzo lo mejor y lo peor de Guadix. El sol aprieta de lo lindo, una recta interminable de cinco kilometros y en subida sin parar me ponen a prueba.
Ahora si sufro, y bastante. Pero es algo mágico. Dilapido los kilometros a ritmo con mucha dificultad. Utilizo el segundo gel en el km. 18 justo en el avituallamiento. Muy duro.
Veo la magnitud de Guadix al fondo. Majestuoso. La llegada al km. 20 con la visión maravillosa de la Catedral de la Encarnación frente a mi me ofrece la energia que no llevaba. Son momentos increibles. Veo a mi mujer que me jalea. Voy muy justo, pero ambas cosas me empujan al complicado kilometro final.
Si Guadix es dura, el km. final es de terror. Sin fuerzas, aprieto los dientes y lo encaro disfrutando al máximo. La Plaza de las Palomas es mi epílogo. Lo he vuelto a conseguir. He vuelto a sentenciar a la terrible Guadix y vuelvo a comerme esos melocotones tan maravillosos.
He vuelto, y por la puerta grande. Ha pasado mucho tiempo de aquella lejana Lucena. Y han ocurrido demasiadas cosas, pero lo que si tengo muy claro que he hecho de mi ilusión, un sueño.
Mi corazón me lo ha agradecido. Y mis piernas, mi gran poder.
Mención especial a mi mujer, seguidora inestimable, y que sin ella sería imposible tener este recuerdo de por vida. Gracias siempre por hacerme feliz.