Granada, 25 de Abril de 2026
MEDIA MARATÓN: 109
ME RINDO A LA MAGIA
DE
"GRANA"
UNA EXPERIENCIA ÚNICA
EN LA MÁS BONITA
Son las 7.00AM de una mañana cerrada y muy nublada, con posibles aguaceros vía Las Pedrizas y me dirijo a la gran sultana con la ilusión de vivir una jornada pletórica.
La parada en Riofrío siempre es obligada para un buen desayuno y seguir el viaje, con tiempo suficiente para la recogida del dorsal en el Pabellón de Deportes del Zaidin.
Aparco a las mil maravillas y a las 9.00AM me encuentro con Lisik, con Elisardo que me hace de anfitrión y vivir junto a él el inicio de la gran aventura granadina, junto a 6.000 almas deseosas de asfalto. Las más bonita me espera.
Me queda el recorrido turístico por una Granada insigne. Visitar a Fray Leopoldo y dirigirme a la barriada del Albaycin, trás recorrer media graná es un acto solemne que hay que disfrutar y sentir muy fuerte siempre.
La hora se acerca y me encuentro con David Minaya, con Rafa, con sus cuñados, con Lisik y con Manolo Quirós, con los que departo un buen rato en linea de salida, con Angel de la Torre. Todo está preparado. La ilusión por las nubes.
km. 5 en 27 m. 10s solo intentaba mantener ese ritmo necesario para lo que se venia encima. En el km. 10 57m. 4s. era el momento de tomar el primer gel y acometer la parte crucial km. 11 al 15, de la carrera camino del Albaycin.
A partir del km. 11 comienzan las embestidas. Subida a ritmo con las inmejorables vistas de Granada a mi derecha, y sufriendo como no había de ser de otra manera. Muy complicado.
Km. 12 y 13 sin lugar a dudas lo más dificil de la carrera. Duro escenario buscando las callejuelas del Albaycin. Una vez superado la magia se apodera de todo. Los adoquines, el precioso entorno del barrio mas antiguo granadino, sin lugar a dudas es un lugar aparte. Lugares encerrados y mágicos que hay que disfrutar en su máximo esplendor.
A partir de aqui km 15 y 16 bajo a fuerte ritmo camino del Paseo de los Tristes con una liebre que me llevaba a tope. Es el preludio del mayor espectáculo que vivire por primera vez camino de la Puerta de la Justicia.
La cuesta de Gomérez es demoledora. Insoportable. Maravillosa a la vez. Es la entrada al paraiso nazarí. Es la entrada fastuosa y estremecedora a LA ALHAMBRA, por la Puerta de las Granadas, pasar por la Puerta del Vino, observando la Alcazaba y el Palacio de Carlos V dirección al Generalife para salir por la Puerta Romántica me hace escribir de nuevo historia en mi curriculum. Nuevamente paso corriendo por un monumento universal. He corrido en la colina de Sabika, un lugar escogido.
A partir de aqui y despues de vivir intensamente comienza la fuerte bajada camino del centro historico nazari. Granada es un hervidero. Las cruces de Mayo ayudan a un ambiente inmejorable por las calles principales que van poco a poco dando acceso a la linea de Meta.
Últimos kms. a pleno rendimiento, engrandecido por un ambiente único hasta ver el arco de meta en el Paseo del Violón. Experiencia inigualable en sin duda la carrera más bonita del Mundo.
He sellado mi 109 Media Maratón, en el lugar adecuado, en el momento exacto y sin lugar a dudas en la mejor Media Maratón española. Mi curriculum sigue su camino fausto e inexorable con la mayor de las ilusiones. Soy runner de devoción y lo demuestro día a día hasta llegar al objetivo pactado, que se acerca despacio y con sigilo........
Y por último dar las GRACIAS ETERNAS a mi mujer porque sin ella esta entrada, este blog, y todas mis vivencias serian totalmente IMPOSIBLES. Gracias a ella tengo este documento que quedará en los anales de un corredor humilde pero orgulloso, muy orgulloso de una afición que tenía que haber comenzado mucho antes..........Soy MANUELELCORREDOR
¿ Fácil, verdad ?
Y como epílogo, decir que aún tengo el corazón acelerado y las piernas temblando, no solo por el esfuerzo, sino por la emoción indescriptible de haber vivido esta experiencia. Granada no es solo una ciudad para correr, es una ciudad para sentir.
Desde la salida, con los nervios a flor de piel y miles de corredores a mi lado, supe que esta tarde sería especial. Granada vibraba, y yo con ella. Al escuchar el pistoletazo de salida, el miedo a los kilómetros se convirtió en adrenalina pura.
Correr por sus calles, sentir el calor de la gente aplaudiendo y animando en cada rincón, es algo que te levanta cuando las fuerzas flaquean. Pasar cerca de los lugares más icónicos, con la magia de la tarde cayendo, te hace olvidar el dolor de las piernas.
Lo mejor no ha sido el tiempo en el cronómetro, sino la emoción de volver a encontrarme con esta afición tan increíble, la sensación de superación y la comunión entre el deporte y la historia que respiran estas calles.
Me llevo Granada en el alma, la satisfacción del deber cumplido y la certeza de que, sin duda, esta es la mejor carrera del año.
¡Gracias, Granada! ¡Volveré!


