No soy más que un aprendiz de buena persona y un corredor esforzado. Por cada corredor que recorre el mundo participando en MARATÓN, Media Maraton o Trail, hay miles que corren por el gusto de escuchar las hojas y la lluvia y que esperan que llegue el día en que les resulte todo tan fácil como a un pájaro volar. Para ellos el deporte no es una prueba, sino una terapia; no es un desafio, sino una recompensa; no una pregunta, sino una respuesta.
domingo, 20 de diciembre de 2020
CUMBRES DE MÁLAGA 4- VÉRTICE GEODÉSICO EL LUCERO
domingo, 6 de diciembre de 2020
CUMBRES DE MALAGA 3-VÉRTICE GEODÉSICO PICO ALCUZA
miércoles, 25 de noviembre de 2020
YO VÍ JUGAR A MARADONA EN MÁLAGA

El autor del gol de aquel partido Fernando Rodríguez, hoy en el recuerdo de aquella cita después de conocerse el fallecimiento de Diego Armando Maradona: “Sí, marqué yo, el empate en un balón suelto en el área, pero perdimos 1-4. Fue un partido emocionante, más igualado de lo que pueda parecer. El partido era parejo, pero quisimos ganar el partido y al contraataque nos hicieron un destrozo”.
Recuerda una foto icónica para el malaguismo en la que tanto Fernando Rodríguez como Regenhardt se hicieron una foto con Maradona en el césped, con el graderío a reventar. “Tuve la suerte de hacerme esa foto con Regenhardt y él, estuvimos charlando. Yo lo conocía de antes, habíamos tenido contacto en Argentino, éramos de la misma quinta, yo meses mayor que él. Recuerdo un Racing-Argentinos Juniors, tendríamos unos 18 años o menos. Gabi Calderón era compañero mío. Quedamos 2-2 y le recuerdo una jugada por la banda izquierda en la que parecía que se iba el balón y no sé cómo llegó y cómo le pegó que centró y uno de su equipo marcó. Después me lo encontré alguna vez más con Cysterpiller (amigo y agente de Maradona). No teníamos un gran confianza y tampoco era entonces lo que llegó a ser. Cuando se fue al Nápoles le perdí el contacto. Era un fuera de serie en todos los sentidos”.
Volviendo a aquel partido de La Bombonera española, recuerda Fernando que en aquella época era mucho más numerosa y ruidosa la presencia de aficionados malagueños tanto del Madrid como del Barcelona, pero había un algo especial en el ambiente (“Mire la foto con él y Rege, lo que se veía detrás”): “Diego era la sensación, el fichaje estrella de la Liga, como pudo ser el de Cruyff en su momento. Se escucharon las celebraciones de los goles del Barcelona en la grada, bastantes grititos, pero no tanto como el mío”.
“Era un fútbol duro y capaz vez más rápido. Le tirabas patadas y no caía, una habilidad tremenda para aguantar las embestidas y habilidoso para tirarse cuando le convenía. No fuimos a por él especialmente ese día, no tengo ese recuerdo. El que más pegaba entonces era Antonio Hierro. En ese partido la guerra fue Lobo Carrasco con Popo, ahí sí que se dieron los dos”, rememoró Fernando. Popo y Marcos Alonso fueron expulsados a los 24 minutos.
“Era un fuera de serie, desequilibrante cien por cien. Hizo campeón a un equipo como el Nápoles, que yo lo comparo con un Betis aunque también tuviera a Careca, Tonino Cerezo y tal. Campeón de Italia y de la UEFA… Para mí es el mejor de la historia. A Di Stéfano no lo vi y Pelé jugaba a diez por hora. Diego pilló la transición del fútbol, la agresividad… Messi es el mejor futbolista actual con diferencia. En Argentina Maradona es un dios porque ha conseguido lo que no ha logrado Messi. No ha ganado nada con Argentina y Maradona fue campeón en México y fue decisivo para llegar a la final contra Alemania”, resumió el argentino afincado en Málaga, un testimonio que no hace más que engrandecer la figura de La Mano de Dios.
El fallecimiento de Diego Armando Maradona ha puesto el mundo patas arriba, pero también ha servido para abrir cajas y cajas de recuerdos. Con Málaga y su provincia le unen algunos nexos. Está aquel partido en La Rosaleda de 1982. También su paso por el hotel de las estrellas en aquellos años en un Torremolinos todavía no decadente. Hubo más anécdotas, como la vez que en Estepona acabó prendado de uno de los miembros de Andy y Lucas. Porque para eso también hay que ser un genio.
El hotel Meliá Costa del Sol, en Torremolinos, fue en su día cuartel general de estrellas de todo tipo, incluidas las deportivas, cuando tocaba visita a Málaga. Cuando Maradona llegó al aeropuerto de Málaga a mediados de octubre del 82 le pusieron dos policías y un guardia civil como escolta. Como si le hubiese hecho falta. Mientras su entrenador Udo Lattek no sabía cual de los mil incendios que tenía en el vestuario atacar, el pelusa –que esa misma semana había dado una entrevista en su país que no gustó en el Barcelona– llegó a la Costa del Sol con su representante, su padre, dos amigos y algún familiar más. Se hizo fotos con casi todos los que se le pidieron a la distancia que deja un séquito como el que él llevaba. Al día siguiente marcó el Málaga el último gol del 1-4 de los blaugrana al Málaga.
En 2006, Maradona acudió a Estepona a organizar el famoso torneo alevín de Fútbol-7, que comenzaba a salir de Brunete. Todo ligado a PRISA y, sobre todo, a José Ramón de la Morena, que entre otras cosas tuvo al astro argentino como protagonista en El Larguero, líder absoluto de las noches radiofónicas entonces y que congregó a unas 2.000 personas. Allí coincidió con Manolo Quijano (de los Café Quijano) y Lucas, del dúo Andy y Lucas. El gaditano se metió a El Pelusa en el bolsillo y tiró de guitarra y poca vergüenza. Resulta, además, que las hijas del Diego eran fans de la pareja gaditana.
domingo, 8 de noviembre de 2020
CUMBRES DE MÁLAGA 2-VÉRTICE GEODÉSICO EL CIELO
Gozamos de las magníficas vistas que nos ofrece la cumbre. Al Oeste podemos contemplar perfectamente la mole de La Maroma. Al Norte se nos presenta la línea de crestas que se alinean y curvan hacia el noroeste, donde enlazan con la cima del Navachica. Una curva que se continúa doblando aún más al Oeste y conduce a la llamativa cumbre del Almendrón. En fin, estamos en un auténtico observatorio privilegiado de la Sierra de Almijara. Recopilar fuerzas y dejar sentenciada nuestra presencia es el culmen. Tocar la cruz del Cielo es increible. Es la fantasía.
Nada mas comenzar la bajada, piso una piedra y justo me impacta en el tobillo izquierdo, con un dolor intenso, avanzo en la dificil bajada del kilometro vertical. Rocio me proporciona una pomada y hace efecto!!! menos mal!! Lobato se queda con Cida, los demás se quedan intercalados......
yo bajo con Mónica y Rocio a pleno rendimiento y por momentos se hace dura, por el esfuerzo realizado. Al llegar a las pistas vemos la luz y salimos camino del coche por los carriles. Ver de nuevo esos paisajes de pinos es celestial. Una fantasía final. Volver al Pinarillo es completar 16 kms. fantasticos. Una jornada para recordar siempre.
lunes, 19 de octubre de 2020
DESEOS DE COMPETIR, ALMA DE CAMPEÓN
El día que volvamos a competir seguramente en lo que menos piense será en ponerme a correr sino en las ganas que tengo de ver como todo en mi vida vuelve a tomar un cariz de cierta normalidad.
Significará que lo peor, a nivel de coste humano, quedó ya definitivamente atrás. Y esa será la mayor felicidad, más que calzarme mis zapas de competición, os lo aseguro. Significará también que podré mostrar mi agradecimiento a aquellas personas (amigos, familia y nuevas adquisiciones al círculo de íntimos) que estas últimas semanas me han demostrado que la cercanía no está reñida con la distancia. Poder dar un abrazo, estrechar una mano o compartir una sonrisa de complicidad… si el cambio de hábitos no nos impone ser tan sanitariamente restrictivos como para modificar para siempre nuestra forma de demostrar afecto.
También, por desgracia, nos quedará un panorama en el que habrá que apretar los dientes y batallar para poder decidir qué tipo de mundo queremos como sociedad. Yo lo tengo claro, uno en el que prevalga el valor de la comunidad y el respeto a libertad individual al sálvese quien pueda que en momentos puntuales hemos presenciado estos días. La resaca nos situará en un escenario muy poco halagüeño, de eso estoy seguro, pero al mismo tiempo se convertirá en la plataforma para ir comenzando a construir nuestro futuro si todos arrimamos el hombro.
Pero habrá un momento en que saldremos a correr y pensaremos que faltarán caminos y senderos para aplacar esa ansia. La dura realidad de la fisiología nos dará de bruces con la realidad: los caminos serán infinitos, pero nuestras piernas nos llevará tan solo hasta la barrera de un peaje infranqueable situado mucho antes de lo que esperábamos. Para volver a adquirir esa bendita rutina que supone poner un pie delante del otro lo más rápido posible no nos quedará más remedio que volver a ese ejercicio rutinario de la constancia y la repetición.
Será una cura de humildad y, también, nos llevará a cierta frustración momentánea. Pero cuando seamos conscientes de lo que realmente significa, comenzar el juego desde cero con la sensación de que cada zancada sumada es un nuevo capitulo a descubrir, entonces seremos conscientes de que estamos en el momento y lugar dónde queríamos volver, el de estar saboreando cada etapa del trayecto.
Y es cuando comenzaremos a valorar todos esos momentos a los que en su día no les dimos la más mínima importancia.
Una tirada larga que pecó de aburrida y monótona y que ahora degustarás cometiendo los mismos errores. Un trote que no sumaba para tu estado de forma pero que te sirvió como poderoso tratamiento para despejar la mente y ahuyentar los fantasmas que nos invaden en nuestro día a día. Un a ver dónde me lleva este sendero que al final no te llevó a ningún lugar interesante pero que te dio conciencia de lo importante que es a veces saltarse la brújula y adentrarse en lo desconocido.
El compartir km con alguien solo por el placer de matar el tiempo con conversaciones aparentemente insulsas sobre el mismo tema de siempre que ahora tanto echo de menos. Los silencios consensuados de las salidas conjuntas para cumplir con el plan. Ese trote a mil marchas menos, que pensabas improductivo, acompañando a alguien que se iniciaba y que ahora compruebas que te llenó de vida. Por supuesto, también esas series que tanto sudor, fatiga y ácido láctico comportan y que tanta pereza da pensar en ellas. Y, claro, esa cerveza o refresco de después que te hace sentir que todo ha valido la pena.
Será, o eso espero, el día en el que comprenderemos que nuestra vida se basa en la libertad y no en el confinamiento y que no somos nada ni nadie si dentro de nosotros no vive esa necesidad de salir de nuestro enclaustramiento (laboral, social y vital).
Y tendré presente que, equivocadamente, siempre había pensado que salía a correr para ser más veloz, para competir mejor, para estar en mejor forma. Pues no, nunca fue así.
Salía a correr para descubrir nuevos mundos, para conocerme un poco a mi mismo en mi propia soledad, para ahuyentar fantasmas en días de perros, para estrechar lazos con la gente cuando nuestra vida estresante se obceca en separarnos. Salía a correr para ser un poco más yo y un poco más el amigo de mis amigos.
Y quizá todo eso suceda un día antes de que al día siguiente se me olvide todo y vuelva a cometer los mismos errores y desaprenda las lecciones que estoy adquiriendo estos días de encierro.
Porque ahí seguimos, añorando esas confidencias en la linea de salida de una carrera, esos momentos de esfuerzo máximo en el que estás pidiendo la hora, esa salida montañera a ritmo caribeño con la gente que aprecias, ese saludo lejano cuando nos cruzamos entrenando, esas discusiones interminables sobre el mismo tema de siempre.
El día que vuelva a correr quizá nos daremos cuenta que correr era lo menos importante de volver a correr. Y es que mirando al vacío desde la ventana de mi encierro (el más necesario y útil que voy a vivir nunca; por favor, haced caso que nos va mucho en ello) me doy cuenta que no estoy echando de menos correr, sino que estoy echando de menos la vida.
Ánimo a todos, nos vemos en breve en competición por las calles y las montañas.
domingo, 11 de octubre de 2020
CUMBRES DE MÁLAGA 1-VERTICE GEODESICO EL HUMA
Sección cumbres de Málaga
miércoles, 5 de agosto de 2020
UN PLACER CARLITOS
Este año 2020 se consagra como un año maldito. La competición ha dejado de existir y el panorama hasta final de año es totalmente negro por lo que muy posiblemente haya que decir adiós sin duda al mas nefasto año desde que soy atleta. El Coronavirus, pandemia mundial, tambien llamada Covid-19 se convierte en una catastrofe jamás pensada ni imaginada. Solo queda entrenar e intentar disfrutar al máximo posible de una afición en la que he alcanzado cotas inimaginables que están relatadas y contadas en este mi blog.
Hace 5 meses justos, en Marzo, corrí la última carrera oficial, que además, era señalada por ser la carrera donde Don Manolo Salazar hacia un año tenia un Ictus gravísimo y además acompañé a Carlos Sevilla durante 5 kms. cuando él portaba el globo de tiempos en la carrera y tuve el gusto de ir dialogando con el de manera amena. Fué mi última gran experiencia a nivel competitivo.
Una llamada de mi ex-compañero de grupo CARLOS SEVILLA me ha servido para poder volver a acompañarlo y revivir aquellos momentos tan cercanos y tan lejanos a la vez. He realizado muchos entrenos, pero este es para señalarlo y dejarlo para la posteridad.
Realizar el duro entreno camino del Pantano, junto a él, realizando 10 kms. con la dureza de ese recorrido, sin duda, es para recordarlo. Junto a él acabó la competición y ahora he vuelto a correr a su estela. Un ex-compañero con el que hemos tenido grandes vivencias y sin duda quiero guardarlo en este post como un dato significativo.
A falta de competiciones, es el entreno estrella desde que acabó el confinamiento aquel 2 de Mayo. Gracias Carlitos. De verdad, muchas gracias.
Gracias por el duro entreno de los que uno sabe que es atleta y disfruta cada segundo del recorrido.
Esta es mi pasión!!
Esto es Atletismo
esta es parte de mi vida
más allá del sacrificio
mas allá del dolor
esto es lo que me encanta hacer
aunque muchos no lo entiendan
aunque muchos no lo sientan
esto es parte de lo que me hace sentirme vivo
lo que me he hace creer
lo que me hace luchar
lo que lleva mi cuerpo a límites
y hace mi corazón explotar
exigirle a mi cuerpo cuando ya no puede mas y aún asi dar mas
¿Lo has sentido?
No me detengo
Esto no es un cuento de hadas
pero no voy a mentiros.....
El dolor de mis piernas no cederá
Mi cuerpo se lesionará mas de una vez y pensaré que es el fin de mis sueños.....
Mi mente me abandonará muchas veces y haré mi peor carrera....
y SI....a veces perderé la confianza en mis piernas cuando solo soy yo y la carrera...
Los entrenamientos deben ser exhaustivos
El sol me devorará y el sudor de mi propio cuerpo me sofocará
Pero la recompensa llegará
Mejoraré mi ritmo
lograre mis objetivos
cumpliré mis sueños
Ganaré mis objetivos
Seguiré obteniendo objetivos
Así de grande es el Atletismo
Esta es mi pasión
Esto es por lo que cada madrugón merece la pena
Cada momento ha sido importante incluso más en las derrotas
Así que seguiré persiguiendo mis sueños
Me levanto y seguiré yendo por ellos
Los sueños solo se cumplen si estoy dispuesto a luchar por ellos.
Soy runner














































