miércoles, 30 de noviembre de 2016

3 AÑOS DE BEER RUNNERS MALAGA

Antes de nada agradecer de forma efusiva a JULIO GONZALEZ 
( JulioMalagaGreem ) por el fenomenal video que ha realizado de 3 años de kedadas, entrenos y carreras de BEER RUNNERS MALAGA.

Un bonito recuerdo que siempre estará con nosotros.

Un recopilatorio de una aventura donde muchisimos han compartido y donde ha habido luces y sombras. Ley de vida.

Me quedo con las luces que han sido mucho mas numerosas y además ha brillado de una forma muy potente. 
 

MUCHAS GRACIAS !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

       

BEER RUNNERS MALAGA

3
AÑOS

30 /11 / 2013
 30/ 11 / 2016 

domingo, 27 de noviembre de 2016

XXXII MEDIA MARATON DE CORDOBA

         
        



Córdoba, 27 de Noviembre de 2016


Media Maratón:  54

POR MI HIJO 
EN TIERRA DE CALIFAS



Incertidumbre en una noche cerrada y previsión de fuertes lluvias. Un preludio que marcaba el viaje a tierra califal. Una Mezquita llorosa me esperaba. Abro el portón de mi garaje y la imagen de José Durán, Manolo y Eduardo abren mi corazón hacia la aventura del imperio cordobés. La Tana es el siguiente eslabón. Juanma de manera rigurosa es fiel a su cita. 

Comienza un viaje donde los parabrisas del coche deslizan a los lados las gotas de lluvia. Incertidumbre. El cielo no daba tregua.




La llegada a Córdoba con una vista a la izquierda arrebatadora y un estadio El Arcangel esperando a mi Málaga, en breve, nos abre las puertas hacia un desayuno que nos aporte la fuerza necesaria para la gran batalla contra el califato cordobés.



La lluvia arrecia. Un preludio diferente. La llegada a los aledaños de la Mezquita y de ese arco de Meta por la puerta de Calahorra es de otra época. Miro a la Mezquita y llora. Voy a su conquista. Hoy mi hijo tiene su Media Maratón. Será dedicada a el…….esta compitiendo en Archidona. Su camiseta está conmigo. El juego ha acabado. Comienza la era que dedicaré a el. Seguiré sus pasos. Yo soy pasado, el es presente.
Un cuarteto frente a mis ojos. David, Manu, Lola y loliya. Tengo en mis manos mi dorsal. Es la hora de situarlo delante de mi hijo. El está detrás en esa camiseta. Dentro de mi corazón. Pienso en el…está en Archidona compitiendo. Pronto estaré junto a el. Hoy dedico mi esfuerzo a su historial de Atleta, que comienza lentamente. Los califas están presentes. Más tarde, llega Balu. Nos situamos.



El marco es único. 8.000 almas. Momentos vividos en línea de salida muy bonitos. Le susurro a Lola nuestro próximo destino maratoniano. Solo lo oye ella. Miro a los ojos de mis compañeros y veo a mi hijo. Miro al cielo. Me santiguo. A por Córdoba. Ilusionante.



Primeros kilómetros para ir cogiendo posiciones en un magno pelotón. Paso por el Río Guadalquivir y veo a mi Málaga jugando en el Estadio Arcangel. Es el km. 4. Buenas sensaciones. El cielo se abre a nuestro paso en este escenario. Nos dá una tregua. Adquiero un ritmo crucero muy aceptable, pese a no estar en mi mejor forma. Voy sorprendido. Lo trabajado debe de estar escondido. Y lo está. En el km. 10 Lola se pone a mi estela y estoy con ella solo 100 mts. Una gran recta me pone a prueba y sufro un poco. Decido comenzar a utilizar liebres. Decisión ya trabajada y que me ha dado siempre mucho éxito. Hoy de nuevo las liebres trabajan para mi…….



El paso por el centro de Córdoba, Plaza de las Tendillas es el momento mas estelar. Ambiente de gala. Sin duda me ha proporcionado las fuerzas necesarias. Además mi hijo me empuja. Varios grupos de liebres me llevan en volandas y un buen ritmo a ir dilapidando kilómetros por el imperio cordobés. Voy de ritmo fenomenal. Me siento maratoniano. Aprieto. Tengo fuerzas. Estoy algo sorprendido. Esperaba encontrarme algo peor.


Los kilómetros críticos llegan y mantengo una media al kilómetro maravillosa. Miel sobre hojuelas. Hoy ha sido el día de las liebres. Es mi gran aliado. La experiencia es un grado.

Los 3 últimos kilómetros pisando tierra cordobesa son de otra época. Que gozo. No quiero que acaben. Disfruto de manera única mirando a esa Mezquita histórica, un Río Guadalquivir único y ese Puente Romano esencia de una Córdoba que es encantadora.

Voy bordeando el río. Mi hijo me acompaña. Voy con el. Me toco el corazón. Palpita. Enfilo el Puente Romano. Que maravilla. Lo mejor de lo mejor. Veo a mi mujer a mi izquierda. Una pequeña bajada y el arco de meta mas maravilloso que he cruzado.

Cruzo el Arco del Triunfo. Gracias Manolillo. Tu camiseta irá siempre conmigo. Y tu. Estas en Archidona. Pero estás conmigo. Camino despacito al tercer tiempo. Voy pensativo. Estoy rodeado de una muchedumbre, pero voy solo, pensativo. Son momentos bonitos. He sellado mi 54 Media Maratón acompañado de califas. Y de mi hijo.
Gracias Córdoba. Volveré, volveré y volveré. Precioso.









Córdoba es un hervidero. Nuestro destino final después de un viaje de regreso donde una fuerte tormenta cada vez se acercaba mas y mas, hasta adentrarnos en ella era el calor de un almuerzo donde las vivencias se vuelven a entrelazar. Conversaciones divergentes. 




El juego ha comenzado. Soy yo, yo y seguidamente yo. La Araña Negra lo ha vuelto a firmar. ¿ Lo has leído ? yo. El tren ha pasado……..mis decisiones las llevo a rajatabla.

Soy Manuelelcorredor. Y a quien no le guste……que se vaya despacito........ A LA MIERDA !!!!

domingo, 20 de noviembre de 2016

FIN DEL JUEGO


Acabo de hacer una sesión de 2 horas de running y en la soledad de mi entreno se entrelazan vivencias y esta es su definición. El amalgama de palabras se resume así. Me encanta expresar sensaciones.

go, go, go, FIN DEL JUEGO

Yo soy como soy y no pienso soportar una mirada de reproche más, no voy a volver a sentirme culpable por que algun imbecil considere que lo que hago esta mal cuando en el fondo el, en mi lugar habria actuado igual o peor quizas.

Me canse de soportar odio que yo no provoque, cuando todo lo que queria era brindar mi apoyo.

Me canse de querer a una ilusion, a alguien que no lo merece ni corresponde a mi cariño.

Me harté ya de preocuparme por los demas anteponiendo en ocasiones su felicidad a la mia, solo para que me den la espalda cuando creen que falle, me nieguen la oportunidad de defenderme, me traten de falso, poco confiable y no duden algunos en enterrar un puñal en una herida fresca al ver la oportunidad.

Lo reconozco me equivoque
me equivoque al juzgarlos
me equivoque al confiar
me equivoque al querer
me equivoque al tratar de evitar lo inevitable
me equivoque al no ser yo mismo sin importar nada más.


Y por todo eso:

Pido disculpas por haber esperado más de lo que debia de ciertas personas. si no les hubiera brindado mi confianza no la habrian defraudado y todo seguiria como siempre.

Pido disculpa a quienes deje de lado, por que olvide quien es quien e ignore a mis queridos incondicionales.

De ahora, en más la vida es como es, ni buena ni mala, ni justa ni injusta, cada cual es tratado como se lo merece, y recibe solo lo que se gana.

A quien no le guste.

SE PUEDE IR BIEN DESPACITO....
A LA MIERDA !!!!


Fácil, ¿ verdad ?

sábado, 19 de noviembre de 2016

SOY UN CORREDOR LENTO ¿ Y QUE ?

Hoy me he despertado temprano y como me encanta escribir, pues esta es mi reflexión de Sábado sobre el running, un deporte que me ha vuelto inquieto.......

SOY UN LENTO CORREDOR Y QUE….

Muchas veces me he preguntado: ¿Qué es ser rápido? El runner que corre un maratón en 3 horas sin duda es “más rápido” que aquel que lo hace en 4 y ya no se diga el que lo hace en 5, pero para otro que hace los 42 en 2 h. 30 m. el de 3 pasa a ser también como yo, un lento corredor, incluso si se llegara a romper el récord de maratón de Dennis Kimetto (2:02:57 Berlín 2014) pues también él pasaría a ser:

-Un lento corredor-

Por eso para mí el tiempo es muy relativo, desde el día que me puse las zapatillas, supe que en esto de correr hay muchos tipos de corredores, los que corren para ganar, para bajar tiempos, para socializar, para mostrar algo interesante en su red social, los que corren para llenar vacíos, para ser mejores y los que corren para perder.

Y de estos últimos, yo soy el campeón, sí… porque he perdido todos mis estúpidos miedos, he perdido muchas horas frente al televisor, he perdido algunos kilos y sobre todo he perdido los fines de semana extremadamente vacíos.

Me refiero a esos fines de semana donde sólo te dedicas a “descansar” y a prepararte para recibir “alegremente” el lunes, no digo que todo para mi es correr y centro mi felicidad en eso, pero si ayuda a ver las cosas de distinta forma, conocer nuevas personas y lugares, pero sobre todo ayuda a preguntarse una vez más, -¿Lo podré de nuevo lograr?- y minutos más tarde lo vuelves a reafirmar:
-Sí lo logré-

Aunque dentro de la comunidad existe una especie de “hermandad”, antes de ser corredores, somos seres humanos que pertenecemos a una sociedad, una donde muchas cosas están mal vistas, (aunque no necesariamente lo sean) y en el running no es la excepción, sé de muchos corredores “rápidos” que al vernos a los lentos, hasta con cierto grado de desprecio dicen o piensan esto:

-¿Cómo se atreve correr si hace tanto tiempo?-

No sé tú, pero al menos yo, en lugar de sentirme mal, me siento tan bien, porque sé que sigo perdiendo y dejando atrás miles de cosas más. Me levanto al igual que los corredores “rápidos” alrededor de las 7 de la mañana, en si el ritual de carrera es el mismo, mi mente tiene dibujada cruzar la misma meta, la única diferencia es que soy un lento corredor.

Los geles, ropa, zapas y hasta las fotos me cuestan igual, los isotónicos los bebo del mismo envase, consumo la misma barra y hasta la misma ensalada, incluso siento los mismos nervios y emoción cada que tengo una nueva competición, y lo digo así porque sonará trillado, –pero es una competencia contra mí mismo– quizá ganarme a mí mismo con mi paso pueda ser sencillo, pero cuando tuviste muchos años de sedentarismo, envuelto en una profunda apatía, sabes que ganarle a ese personaje, es como haberle ganado al más rápido élite.

Entre los lentos corredores hasta con gracia nos decimos, -si no fuera por nosotros, no habría carreras para los rápidos- porque también nosotros somos necesarios para un comité organizador, si sólo se inscribieran los “rápidos” no obtendrían el aval vial o deportivo, tampoco sería negocio, para que sólo uno pudiera llegar en primer lugar, tuvo que haber miles de lentos atrás, y soy uno de ellos.

¡Pero claro! en esencia esto es una competencia contra otros más, así que cuando tengo la oportunidad de vencer a alguien antes del final, aprieto mi paso lento y lo logro dejar atrás y claro que me causa felicidad.

Ya lo ves, ser un lento corredor no es tan fácil, siendo un lento corredor, he visto actos heroicos de gente que cae a cada rato y se levanta con Dios en su mirada, también he visto quien marca su celular para pedir que lo recojan y es cuando doy profundas gracias, de que si bien eso también ha pasado por mi mente, he sido más fuerte y he terminado, y lo he hecho con los brazos en alto siendo un lento corredor.

-La medalla vale igual y también premia mi esfuerzo, no mi velocidad-

Incluso un lento corredor puede llegar a motivar mucho más a aquel que no corre, porque quizá los lentos le damos mucho más sentido a la frase;

-Querer es poder-

Así que prefiero ser un lento corredor que inspire a alguien más, a ser una persona que nunca lo llegue a intentar.

Gracias por leerme, y feliz Sábado.


FIRMADO: Manuel Del Rio Carmona, un corredor lento.

domingo, 6 de noviembre de 2016

XXXIV MEDIA MARATON DE GRANADA


Granada, 16 de Noviembre de 2016


Media Maratón: 53

LA ARAÑA NEGRA




Lev Yashin y Joao Alves


La noche es dueña y señora, son las 6AM y comienza la aventura destino a tierra Nazarí. Puntualidad eclesiástica, y ante mi Manolo Salazar y Eduardo. Rumbo a ese desayuno alentador en la parada obligada de Riofrio donde la mañana clarea en el horizonte con unos nubarrones conversados destino a la falda de una Sierra Nevada levemente blanca. Y es que el frio ha llegado para asentarse definitivamente.



Un aparcamiento selectivo en el lugar pensado nos da paso a dirigirnos con temperatura baja a recoger mi dorsal en el calor del Complejo Deportivo Nuñez Blanca.




Compartir y saludar a muchos compañeros es rigor obligado y necesario para subir la autoestima. Sin duda pasan momentos mágicos por mi mente. 

Ex-compañeros de Beer Runners pululan por los alrededores. Es el momento de estar con ellos. Son recuerdos del pasado que ya no volverán. Ellos me recuerdan y yo los recordaré......pero en mi mente hay un momento especial y ahora para mi es lo mas importante. Esa camiseta es pasado. 




Me dirijo a salida y el momento ha llegado. Desde mi juventud tengo marcado a fuego el recuerdo de Lev Yashin, portero de la extinta U.R.S.S. y del inolvidable Joao Alves, jugador de la U.D. Salamanca. Ambos dejaron un sello en mi. El uso de guantes en competición. 




Ha comenzado una nueva etapa en solitario. Seré a partir de la ahora la ARAÑA NEGRA. En recuerdo sobre todo de Yashin. Un mítico portero que paró la friolera de 150 penal con sus guantes negros. Un deseo que por diferentes motivos nunca pude realizar. Y ahora ya si.......ahora si.

Balu y Manolo me acompañan. La salida se retrasa levemente y comienzo observandome.....Motril está presente. La maraña del pelotón me absorve y los primeros kilómetros son excesivamente rápidos. Me dirijo a mi derecha para obtener ritmo. Estoy con Manolo Salazar.

Una fuerte bajada en el km. 2 nos hace ponernos a un ritmo bastante vivo que nos sirve para adelantar a los más lentos y situarnos junto a los que van a nuestro ritmo. Los primeros kilómetros sigo rápido, lo que me lleva a pensar que puedo acercarme a 1h. 53m. que me había marcado como máximo o incluso superarlo. Hago cuentas para superar mi MMP pero no me salen, muy bien tengo que llegar al segundo tercio de la carrera para poder intentarlo sabiendo lo que me queda por delante.





Con todos estos pensamientos me voy aproximando al primer repecho que está pasado el km. 7. La primera subida la llevo bien, hace rato que estoy metido en un grupito y vamos bien. En el km. 10 afrontamos la segunda subida, ésta me cuesta más y me noto las piernas muy pesadas. Pasado el km. 11 empezamos a llanear pero me encuentro demasiado cansado para la altura de carrera a la voy (no sé si tendrá que ver el no haber calentado lo suficiente). Intento recuperar antes de que llegue el último gran repecho pero llega demasiado pronto. 

Poco a poco empezamos a subir, hemos pasado el km. 12 y me mentalizo para los dos kilómetros que tengo por delante. Voy subiendo bien, me entretengo observando a los corredores que llevo por delante. Hay uno con la camiseta de la selección española de atletismo que le va diciendo a un compañero que va en bicicleta que no le tiran las piernas. “Este va cansado como yo” – pienso. 

Estamos llegando al km. 14, ya se me está haciendo demasiada larga la cuesta (no me acordaba ya de ella), llevo la piernas muy doloridas y estoy deseando beber agua. Aún así, el ritmo no ha caído en demasía. Aún no he hecho un kilómetro por debajo de 5’15” (excepto el primero). Giramos a la derecha, aquí está el fin de la cuesta y el avituallamiento. 

A partir de aquí comenzamos a bajar buscando el centro de la ciudad, esto es lo que me hace falta a mí para recuperar el ritmo. Poco a poco voy mejorando los tiempos pero es algo efímero, en cuanto me topo con un llano o un leve repecho vuelvo a sufrir. 

Ya estoy en el centro de Granada, disfruto del ambiente mientras me mentalizo de que en los 2 últimos kilómetros me voy a encontrar una leve pendiente. Voy contento aunque no esperaba sufrir tanto, esta vez he pecado de optimista. Quizás tendría que haber calentado más y haber empezado más tranquilo pero ya no puedo volver atrás. Intento coger un ritmo de zancada que me ayude a recuperarme y no sufrir en el tramo final. 

Busco una liebre que me dé el espaldarazo final y lo consigo para llegar al Nuñez Blanca muy bien. Motril ha quedado en el olvido, como un episodio sombrío. El Sprint final con un tiempo levemente por encima de mi media al kilómetro me deja satisfecho. Futuros entrenos mejoraran mi imagen, este es el objetivo a corto plazo.

Mis guantes negros han cruzado la meta. Otro objetivo de mi juventud va a comenzar y lo haré en running. Ha comenzado la era de la ARAÑA NEGRA.





Magnífica carrera, magnífica organización y magnífico avituallamiento final. Mesas y mesas con agua, bebidas isotónicas y frutas y, además, el tirador de la Cruzcampo.


Vivir Granada es único. El saborear su cerveza y sus tapitas ponen el broche de Oro a una Media en la que tenia mis reservas después de lo ocurrido en Motril, pero un pionono ha dejado el sello de que sigo siendo el mismo. O mejor.....he sepultado una losa que ya me molestaba en demasía. Ahora pensaré en mi. Solo en mi. Por fin.





Estadística de carrera con mi Forerunner 10 de Garmin 
Garmin Connect


        

Entrada a Meta Media Maratón de Granada 2016

sábado, 5 de noviembre de 2016

LEV YASHIN ( LA ARAÑA NEGRA ) y JOAO ALVES EN MI MEMORIA

Doy paso al futuro. Algo que siempre ha estado escondido en el fondo de mi memoria como un recuerdo que jamás he podido borrar y que siempre de una u otra forma he tenido vivo he considerado que es el momento de poder expresarlo de alguna forma.


Y ha llegado el día !!!!!! quiero rememorar vivamente este deseo con mi afición al running y voy partir de ahora a lucir GUANTES NEGROS en todas las competiciones que haga a partir de ahora e irá acompañado de forma mayoritaria con equipación negra en recuerdo de dos de los más grandes futbolistas de mi juventud y que dejaron marcado en mi algo inusual. Usar GUANTES NEGROS oficialmente en sus competiciones.

Estos futbolistas son LEV YASHIN, la araña negra, portero de la extinta U.R.S.S. y para mi el mejor portero de la historia de fútbol y por otro lado JOAO ALVES, el jugador de la U.D. Salamanca.


Esta es la historia de ambos. Mi juventud muy presente y muchisimos años despues voy a sacarlo a la luz. Es el momento. Ha llegado el día.





LEV YASHIN
"LA ARAÑA NEGRA"


Considerado por muchos como el mejor portero de la historia del fútbol, el guardameta ruso Lev Ivánovich Yashin, conocido en el mundo futbolístico como “la Araña Negra”, comenzó siendo arquero de hockey sobre hielo en el equipo de la fábrica de herramientas en la que trabajaba durante la Segunda Guerra Mundial.
Yashin nació el 22 de octubre de 1929 en Moscú en una familia obrera. Cuando el pequeño Lev tenía 7 años apareció en las pantallas la película El portero, basada en la obra El portero de la república del escritor soviético Lev Kassil y que muy pronto se convirtió en una de las producciones más ejemplares para los niños. El fútbol, en ese entonces, no era simplemente un deporte, era un juego heroico, romántico y muy atractivo. Quizás estas dos razones impulsaron a Lev a seguir el camino que más delante le traería muchos éxitos y también algunos fracasos.
El difícil debut
A los diecisiete años empezó su afición al fútbol, cuando tuvo que reemplazar a un portero. En 1949 ingresó al club Dinamo de Moscú, donde jugó durante toda su carrera. Fueron 22 temporadas históricas en el club moscovita.
Pero su comienzo en el equipo en partidos profesionales de fútbol fue duro. En la primera mitad de 1949 el Dinamo disputaba un encuentro amistoso frente al Tráktor de Stalingrado (actual Volgogrado). El portero del Tráktor rechazó un balón que llegó hasta el área contraria y cuando Yashin se disponía a atraparlo chocó con su propio defensor. La pelota pasó traicioneramente por el arco. Sus compañeros de equipo no podían contener la risa.
Un año más tarde, en un partido importante contra el Spartak, Yashin tuvo que sustituir al portero titular que no podía jugar por una lesión. Las rodillas del joven portero temblaban y todo terminó en una fatalidad. Yashin volvió a chocar con otro defensor y un jugador del Spartak, lo que posibilitó el empate de los rojiblancos. Cuentan que luego del partido un policía ingresó a los vestuarios del equipo y ordenó quitar a ese “mocoso” de su vista. Tuvieron lugar casos de intervención de funcionarios del OGPU en los asuntos internos del club, cuando la reputación del club podía menoscabarse.
Hasta 1953 Yashin estuvo sentado en el banquillo de los suplentes pero le dieron una oportunidad en un partido que su equipo iban ganando 4–1. Luego de ingresar, el marcador rápidamente se convirtió en 4–4. Pero para suerte de Lev, en los últimos minutos los del Dinamo lograron subir el marcador hasta 5–4. Tras la decepción Lev se fue a jugar al hockey sobre hielo e incluso pudo conquistar con el Dinamo la Copa de la URSS. Pero este periodo de su biografía terminó muy rápido: el fútbol lo esperaba.
Hasta la cumbre de la gloria
Ya a mediados de los años 50 se convirtió en el mejor portero de la Unión Soviética. Tal nivel de juego lo adquirió gracias a los duros entrenamientos que tenía con su entrenador Alexéi, “El Tigre”, Jómich. La cantidad muy pronto se convirtió en calidad.
Yashin atajaba con clase y calidad, contrariamente a lo que se veía en aquella época. Incluso se atrevía a abandonar su portería para cortar alguna jugada de ataque del equipo contrario. El crecimiento de Lev influyó también en el desarrollo del fútbol en el país en general.
En cuanto a su apodo, a Lev Yashin lo llamaban “la Araña Negra” debido a que en los partidos siempre usaba una camiseta negra de manga larga, y además por sus largos brazos.
Con Yashin en el arco, la URSS conquistó el oro en los Juegos Olímpicos de Melbourne de 1956 y la Copa de Europa en 1960. Disputó tres Copas del Mundo: en 1958 en Suecia, 1962 en Chile y 1966 en Alemania, donde consiguió con su selección el cuarto lugar, tras perder frente a Portugal en el partido por el tercer puesto.
A lo largo de su carrera fue además reconocido en once ocasiones como el mejor guardameta del país. Fue pentacampeón de la liga soviética y tricampeón de la Copa Soviética. Sumó un total de 326 partidos de liga jugados, de los que 270 terminaron sin que su portería fuera abatida. El año 2000 fue nombrado por la FIFA el mejor portero del siglo XX.
El mundial fatal y el partido salvador
En el Mundial de Chile la URSS perdió 2–1 en los cuartos de final contra el equipo local. En aquella época la televisión no transmitía los partidos de fútbol y la versión de los periodistas soviéticos, que decía que los dos goles convertidos por Chile fueron culpa de Yashin, se esparció como un reguero de pólvora por todo el país.
Presionado por la gente, el guardameta decidió retirarse del fútbol y se fue a vivir a su casa de campo. Sin embargo, un día decidió volver y, para mal de los que lo criticaban, lo hizo de la mejor manera. Jugó tan bien que fue premiado con el Balón de Oro al mejor futbolista de Europa en 1963, siendo el único portero que ha recibido tal galardón.
A principios de los años 60, Lev Yashin se convirtió en uno de los ciudadanos soviéticos más reconocidos en el mundo. En 1963 fue invitado a jugar un partido dedicado a los 100 años del fútbol inglés, en compañía de grandes figuras como Ferenc Puskás, Di Stéfano, Raymond Kopa y Eusébio.
El estilo de Yashin
Si hablamos de su estilo de juego, uno de sus compañeros en el Dinamo, Valeri Máslov, asegura que Yashin sabía leer el juego. “Hay muchos porteros que saltan muy bien, con buena técnica y una increíble reacción. Todo esto también lo tiene él, por lo menos cuando está libre de lesiones” dice.
“Pero además de eso, Lev Ivanóvich Yashin sabía cómo anticipar una situación de juego. Nunca jugó para el público. Prefería ocupar un buena posición bajo los tres palos y gracias a eso atrapaba balones que a simple vista parecían difíciles” cuenta Máslov.
“Podía avisar a tiempo a los defensores hacia dónde correr, a quién cubrir y a quién dar el pase. No lo pensábamos ni un segundo, hacíamos todo lo que él nos decía. En el campo era como un entrenador que juega”, enfatizó el ex futbolista.
“Gracias, público”
Su partido de despedida, el número 813, se disputó el 27 de mayo de 1971, entre la selección de la sociedad soviética deportiva del Dinamo y el equipo del “Resto del Mundo”, donde destacó la figura del portugués Eusébio da Silva Ferreira, el inglés Robert Charlton y el alemán Gerhard Müller, quien a pesar de sus constantes intentos de marcar a Yashin, nunca pudo anotar.
Al final del partido Lev Yashin se quitó los guantes y se los entregó al arquero de la selección uruguaya y del Peñarol de Montevideo, Ladislao Mazurkiewicz (considerado el mejor arquero del continente americano), a quien Yashin le dijo: “Tú serás mi sucesor”.
Luego se dirigió a las abarrotadas tribunas del estadio Luzhnikí y solo pudo decir una corta frase: “Gracias, público”. Yashin colgó los guantes como un héroe nacional. En el paseo de la fama del estadio Luzhnikí se encuentra un monumento dedicado al gran futbolista.
Lev Yashin murió el 20 de marzo de 1990 tras una intervención quirúrgica a causa de un cáncer de estómago. Su recuerdo no se perderá nunca en Rusia donde, a pesar de los cambios políticos vividos por la ex Unión Soviética, para todas las repúblicas surgidas de esa federación, siempre sería un punto de unión deportiva. Así, las autoridades de Moscú decidieron levantar una estatua al legendario futbolista ruso, por considerarle uno de los mejores de todos los tiempos.
Hoy, la prensa deportiva suele decir que el fútbol de ese entonces “ha envejecido”, pero echándole un vistazo a algunos vídeos de aquella época uno se da cuenta de que lo que afirman no es completamente cierto.
Muchos expertos y colegas de Yashin mencionan que el juego de Yashin era muy moderno. Recordemos como hablaba de los errores de los porteros: “Qué clase de portero se es, si no se reclama a sí mismo por el gol que le han hecho. Está en la obligación de reclamarse. Si no le importa, entonces, es su final. Haya tenido el pasado que haya tenido, ese portero ya no tiene ningún futuro”.
Es bastante simbólico que los últimos días del famoso portero coincidieran con la agonía de la URSS. Su muerte fue un punto final en el fútbol soviético y comenzó otro periodo de la historia del fútbol ruso. Un periodo de ausencia de victorias deportivas, pero ¿quién sabe? puede ser que los éxitos de Yashin inspiren a los actuales jugadores nuevos logros.
           




JOAO ALVES



Alves comenzó a jugar en las categorías inferiores de Sanjoanense dC, siendo fichado en 1969 por el Sport Lisboa e Benfica. Su primer equipo profesional fue Varzim Sport Club en 1972-73, seguido por el CD Montijo, con el que debutó en la primera división. Destacando de tal manera, que se convirtió en el mejor jugador joven de Portugal, lo que le valió que los grandes equipos portugueses se fijaran en él. Siendo finalmente el Boavista quien consiguiera su fichaje.
En la temporada 1974-75, su primera en el Boavista, dio un gran salto de calidad, convirtiéndose en el máximo goleador del equipo con 11 goles, lo que le valió para ser convocado por primer vez con la selección portuguesa. En la siguiente temporada, siguió mejorando sus registros y volvió a ser el máximo goleador tanto del equipo, como de la liga, con 15 goles, momento en el que muchos grandes equipos extranjeros se fijaron en él, llevándose la UD Salamanca el gato al agua, y fichando un jugador que ese mismo año estuvo nominado entro los candidatos al balón de oro.
En la UD Salamanca permaneció durante dos exitosas temporadas, compartiendo vestuario con jugadores de la talla de Jorge D'Alessandro, o Ricardo Nestor Rezza Pérez, entre otros grandes jugadores, que dejaron al equipo al borde de la clasificación europea, y consiguieron vencer en campos tan prestigiosos como el Santiago Bernabeu, donde ganaron por 0-1, siendo Alves el autor del tanto del partido. Durante su etapa en la UD Salamanca fue nombrado mejor jugador de la liga española en la temporada 1976-77. Por ello, y por ser parte importante de la época dorada del club salmantino, está considerado como una leyenda en Salamanca. Su gran peculiaridad es que siempre jugaba los partidos con GUANTES NEGROS hasta en verano y lo realizaba como los ángeles.
Al término de su segunda temporada en Salamanca, decidió regresar a Portugal, más concretamente al Benfica, donde volvió a realizar una gran temporada, siendo traspasado al PSG francés, pero no se adaptó bien a Francia, y decidió regresar al Benfica en el verano de 1980, y allí permaneció durante tres exitosas temporadas, tando en lo individual, como en lo colectivo. En 1983 ficha por el Boavista, equipo en el que juega sus dos últimas temporadas como profesional, retirándose al finalizar la temporada 1984-85.
Durante su carrera ganó varios títulos individuales, como el de máximo goleador de la liga portuguesa en 1976, o el de mejor jugador de la liga española en 1977, así como ser uno de los nominados al balón de oro en 1975. A parte de ello conquistó dos títulos de liga con el Benfica, las temporadas 1980–81 y 1982–83, y dos copas de Portugal con el Boavista en 1975 y 1976.